06 febrero, 2006

6 de febrero de 2006

De los carros y la multas.

La verdad es que me siento un poco deshonesta contándoles solo de la fiesta de nieve y cosas así. La verdad es que no todos los días son tan emocionantes.
Este fin de semana ni siquiera hubo fiesta de nieve porque no hacía suficiente frío y la nieve se estaba derritiendo demasiado rápido, así que me uní a los Toro Alemán que hacen mercado los fines de semana en Jean Talon. Es como ir al mercado de Guaicaipuro pero en Canadá. Los granjeros de las afueras de la ciudad, venden sus productos mucho más frescos y baratos que en los mercados y lo que más nos gusta es que ponen muestras picadaitas de sus mejores frutas y verduras para que uno las pruebe, cosa que nosotros hacemos con gusto. Hay carnicerías, pescaderías y todo tipo de tiendas de comida. Encontramos una tiendita que se parece mucho al abasto de Chapellín, en donde conseguimos Malta Polar, queso blanco, arequipe, tostoncitos, hallaquitas y otras delicias. Clarisa declaró que esa es su tienda favorita de todo Montreal. La verdad que ahora que releo lo que he escrito, me doy cuenta de que solo sigo contándoles lo bueno, así que aquí voy.
De regreso, mi carro empezó a oler muy raro. Adriana decía que olía a "olives", pero no, no era nada tan gastronómico, más bien olía a plástico quemado. El olor era cada vez más fuerte, pero esta mañana, yo me levanté convencida de que ya se debía haber curado. Pero al prender el carro, empezó a despedir su fragancia de inmediato y las niñitas no se querían montar. Decían que el carro se iba a incendiar. Tuve casi que forzarlas, y manejar hasta el colegio repasando mentalmente los diferentes escenarios. Al final, decidí que tenía mi celular a mano y a mi papá y mi hermano a 5 minutos, así que seguí hasta el colegio y después logré llegar hasta el taller.
Al poco rato de llegar a mi casa (con el Limmo service), suena el teléfono y una mujer pregunta por Madame Agustin. Yo le digo que está equivocada y ella me pregunta si esta no es la casa de Monsieur Pedro Agustin. Me da el presupuesto para cambiar el alternador, la batería y algunas gomas que se quemaron y me pregunto si no será más barato abandonar el carro y comprar uno nuevo, pero no, seguro que la policía encontraría el carro y me pondría otra multa, así que les dije que me lo arreglaran.
Y lo de la policía no es porque esté paranoica, sino porque ya me han puesto 3 multas y las tres me han agarrado totalmente desprevenida.
La primera me dejó desconcertada. Yo llegué a mi casa en medio de un palo de agua y como mi puesto de estacionamiento está a la intemperie y a una cuadra, me emocioné muchísimo de ver que en la acera enfrente de la puerta de la casa, no había nadie parado. Me sentí toda triunfal parándome ahí, porque normalmente ese puesto está ocupado. A la hora, salí, y mi carro tenía una multa. Yo estaba convencida de que había sido un error, pero comentándole a la vecina, me enseñó un letrero que está a una cuadra de la casa, donde dice que se puede estacionar en esa acera siempre, menos los jueves de 1 a 3 de la tarde en la temporada de abril hasta noviembre y se los juro que es verdad, no estoy exagerando.
La segunda fue parecida. Llegué a casa de mi mamá y había un puestazo enfrente de su casa. Me paré ahí y al salir, otra multa. Esta vez era porque me había estacionado a 10 para las 9 de la mañana, y solo podía pararme a partir de las 9 a menos que tuviera permiso del municipio.
La tercera fue una venezolanada. Era domingo y las calles estaban desiertas. Ví un semáforo titilando en rojo, bajé un poco la velocidad, ví que no venía nadie y seguí. A los 3 segundos tenía una patrulla atrás a la que yo trataba de darle paso, pero no pasaba, seguía detrás de mi. Fer me dijo que ella creía que los policías querían que nos paráramos y eso hize.
El policía se bajó y me preguntó si yo sabía porque me estaba parando y yo, honestamente lo dije que no. Me explicó que tenía que haber parado por completo en la luz y no solo me puso una multa de $ 150, sino que además me quitó 3 puntos de la licencia, cosa que aquí sí importa porque entonces te suben la prima del seguro del carro.
Total es que sacando cuentas, creo que buena parte de nuestro presupuesto de este año se nos ha ido en pagar multas...